A veces, ante su inmensidad, me pierdo

A veces, ante su inmensidad, me pierdo

Ella le preguntó qué había del otro lado del mar, y él le contestó: -El mundo- | “Del amor y otros demonios” Gabriel García Márquez

La Habana es una ciudad que se entrega al mar por completo. Cuando caminas entre sus calles y vas descubriendo el calor de su gente, sus historias, sus olores, sus sonidos, no sientes el transcurrir del tiempo; pero antes de que muera el día y, sin que te des cuenta, como una gran hechicera, ella ha sabido enamorarte. De está manera muchos han sucumbidos a sus pies y aún conociendo sus lados más oscuros, todos sus hijos la idolatran. Por eso cuando estos marchan lejos, ella se convierte en esa madre que siempre aguarda el regreso.

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2 pensamientos en “A veces, ante su inmensidad, me pierdo

  1. como diría un buen amigo… La Habana: ciudad mágica…

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  2. Mary dice:

    Una ciudad de ensueños que nos atrapa con sus cosas buenas, con sus cosas malas, pero al final siempre nos atrapa 😀

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